
Obra de Willy Russel, en versión de Nacho Artime, con producción de Carlos Corozzo, dirección de José Manuel Iborra e interpretación estelar de Verónica Forqué. Se trata de un clásico pese a que data de 1986 y en su día fue calificada como "comedia perfecta" por la crítica especializada.
Es mucho más que un monólogo protagonizado por una mujer que se enfrenta a los convencionalismos sociales, una mujer frustrada que se transforma después de unas vacaciones casi clandestinas.
Intérpretes: Verónica Forqué
Crítica: La confesión del pecado